
La ira es la sensación de encontrarse en peligro, que puede estar signado no solo por una amenaza física absoluta sino también, como ocurre con mayor frecuencia, por una amenaza simbólica a la autoestima o a la dignidad, por ser tratado en forma injusta o ruda, ser insultado o menospreciado, quedar frustrado en la búsqueda de un objetivo importante. Es un estado emocional que produce displacer, distorsiones de la percepción y del pensamiento. Genera equívocos, culpas, injusticias, etiquetamientos subjetivos y agresión física. Suele mantenerse a través de: palabras simbólicas, negativas, que no especifican claramente lo que nos molesta pero insultan, como el lenguaje soez, el sarcasmo, juicios negativos dirigidos a la persona y no hacia su conducta; por ejemplo, pellizcar, empujar, golpear. La ira se construye sobre la ira, el cerebro emocional se entona. Para entonces esta, libre de las trabas que impone la razón, estalla fácilmente en una reacción violenta. Al experimentarla la sangre fluye a las manos y así resulta más fácil tomar un arma o golpear a un enemigo; el ritmo cardiaco se eleva y un aumento de hormonas como la adrenalina genera un ritmo de energía lo suficiente para originar una acción vigorosa, como el homicidio, la violación, el asalto, el robo, entre otras. Es una emoción muy problemática, que con mucha frecuencia, nos lleva a dañar a los demás, su objetivo es el impulso para eliminar los obstáculos que se interponen en nuestro camino y nos frustran. Dar rienda suelta a la ira es una de las peores formas de calmarla: los estallidos de ira intensifican la excitación del cerebro emocional, dejando a la persona más enfurecida. Vale destacar que para su manejo inteligente, se recomienda utilizar la conciencia de uno mismo y captar los pensamientos cínicos u hostiles en el momento en que surgen y ponerlos por escrito. Una vez que los pensamientos airados son captados de esta forma, pueden ser desactivados y revalorados aunque, este enfoque funciona mejor antes de que la ira haya aumentado hasta convertirse en furia. También se sugiere: desafiar los pensamientos que lo disparan, enfriarse fisiológicamente esperando que pase el aumento adrenalinico en un marco en el que no es probable que haya más disparadores de la ira, durante una discusión, por ejemplo, eso significa librarse momentáneamente de la otra persona, quedarnos a solas mientras nos calmamos, la distracción es un poderoso recurso para alterar el humor, por una razón sencilla: resulta difícil seguir furiosos cuando estamos pasando un momento agradable, dar un largo paseo caminando, métodos de relajación, respirar profundamente relajar los músculos, (esto modifica la fisiología del organismo)
https://www.facebook.com/arturo.marcano.1481#pildoritas para un adecuado manejo emocional #Alfabetización Emocional #LA IRA #Inteligencia Emocional #Empoderamiento Emocional #Autorregulación Emocional #Independencia Emocional #Autonomía Emocional #Reprogramación Emocional #Rediseño Emocional #arturomarcanoCONVERSA #Coach #Coaching








